Publicado en Artículo de Opinión.

EL FANTASMA DE LA MUERTE CRUZADA REAPARECE EN TIEMPOS DE PANDEMIA.

El término «Muerte Cruzada» fue tomando fama  en la temporada del ex Presidente del Ecuador Rafael Correa, pues por algunas ocasiones se lo escuchó en tono desafiante mencionarlo, esto cuando existían leyes complejas propuestas por El Ejecutivo y que había discrepancia para su aprobación dentro de la Asamblea Nacional, en estas circunstancias el Ex Presidente acudía a amenazar a los Asambleístas con ir a una Muerte Cruzada, cosa que nunca se dio, pero quedando en el ambiente ese toque espectral de muerte y amenaza fantasmagórica, claro, no se lo ve pero está ahí, como que fuera un fantasma. Pues éste fantasma, vuelve a rondar en la mente de los Asambleístas, pero con la diferencia de que, quien amenaza con la Muerte Cruzada es el actual “Gobierno de Todos” y lo realiza en un momento sui géneris y de gran complejidad, justo cuando estamos en una crisis por la Pandemia COVID-19, con crisis sanitaria, crisis económica, sin conocer cifras exactas de fallecimientos, con un Distrito Metropolitano de Guayaquil en alerta roja y con desesperación crítica, y a un año de las nuevas elecciones presidenciales de asambleísta y parlamentarios andinos.

La figura constitucional de la Muerte Cruzada fue colocada por la Asamblea Constituyente de Montecristi construcción de la Nueva Constitución del 2008, en vista de que antiguamente con las Constituciones anteriores se presentaba la posibilidad de que, desde la legalidad legislativa se den acciones golpistas en contra de los presidentes de turno, o en su defecto El poder ejecutivo a través del presidente de turno podía disolver el antiguo Congreso de Diputados (hoy llamados Asamblea Nacional y Asambleístas) y gobernar a sus anchas sin El poder Legislativo.  El Espíritu de Montecristi (el Pueblo) mandó a los Asambleístas Constituyentes a que elaboren un articulado en el que, ni el Ejecutivo ni el Legislativo lleven ventaja de poder gubernativo al momento de suceder esta acción jurídica de destitución al Presidente o Presidenta de la República o de manera contraria que, El Presidente de la República disuelva la Asamblea Nacional.

La actual Constitución de la República del Ecuador indica en lo referente al caso de la destitución del Presidente:

 Artículo 130.- “La Asamblea Nacional podrá destituir a la Presidenta o Presidente de la República en los siguientes casos:

1.Por arrogarse funciones que no le competan constitucionalmente, previo dictamen favorable de la Corte Constitucional. 2. Por grave crisis política y conmoción interna.

En un plazo de setenta y dos horas, concluido el procedimiento establecido en la ley, la Asamblea Nacional resolverá motivadamente con base en las pruebas de descargo presentadas por la Presidenta o Presidente de la República.

Para proceder a la destitución se requerirá el voto favorable de las dos terceras partes de los miembros de la Asamblea Nacional. De prosperar la destitución, la Vicepresidenta o Vicepresidente asumirá la Presidencia de la República.

Esta facultad podrá ser ejercida por una sola vez durante el periodo legislativo, en los tres primeros años del mismo.

En un plazo máximo de siete días después de la publicación de la resolución de destitución, el Consejo Nacional Electoral convocará para una misma fecha a elecciones legislativas y presidenciales anticipadas para el resto de los respectivos períodos.

Por otra parte, en lo que respecta a la disolución de la Asamblea Nacional:

Artículo 148.- La Presidenta o Presidente de la República podrá disolver la Asamblea Nacional cuando, a su juicio, ésta se hubiera arrogado funciones que no le competan constitucionalmente, previo dictamen favorable de la Corte Constitucional; o si de forma reiterada e injustificada obstruye la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo, o por grave crisis política y conmoción interna.

Esta facultad podrá ser ejercida por una sola vez en los tres primeros años de su mandato. En un plazo máximo de siete días después de la publicación del decreto de disolución, el Consejo Nacional Electoral convocará para una misma fecha a elecciones legislativas y presidenciales para el resto de los respectivos períodos.

Hasta la instalación de la Asamblea Nacional, la Presidenta o Presidente de la República podrá, previo dictamen favorable de la Corte Constitucional, expedir decretos-leyes de urgencia económica, que podrán ser aprobados o derogados por el órgano legislativo.

Al observar la disposición Constitucional en los dos casos hay una coincidencia, la misma que indica: En un plazo máximo de siete días después de la publicación de la resolución de destitución o del decreto de destitución, el Consejo Nacional Electoral convocará para una misma fecha a elecciones legislativas y presidenciales anticipadas para el resto de los respectivos períodos.

A más de ello hay otro artículo que de seguro lo conocen los amenazadores de la muerte cruzada, que aplica después de haber sido ejecutada la misma:

Artículo 146.- (…) En caso de falta definitiva de la Presidenta o Presidente de la República, lo reemplazará quien ejerza la Vicepresidencia por el tiempo que reste para completar el correspondiente período presidencial.

En el mismo Artículo habla de una salvedad, que se presenta justo en caso de las circunstancias actuales, o sea faltando 10 meses para las nuevas elecciones que se llevarán a efecto el 21 de febrero del 2021 y a 1 mes para que se cumpla los 3 años del gobierno actual.

Artículo 146.- (…) En el caso de que faltare un año o menos, la Presidenta o Presidente de la Asamblea Nacional asumirá la Presidencia de la República por el resto del período».

Hoy, la amenaza del fantasma de la muerte cruzada, se presenta nuevamente por la discrepancia de la aprobación de una ley económica titulada Ley Orgánica de Apoyo Humanitario para Combatir la Crisis Sanitaria derivada del COVID 19, a la que muchos de los Asambleístas están en desacuerdo aprobar, por que es inconstitucional, como tal  recaudatoria y presenta un sentido confiscatorio, ya que El Estado puede exigir pagos de la ciudadanía a través de recaudaciones por impuestos, lo solicitado como voluntario no es obligatorio, mal se podría inscribir en una ley la acción voluntaria de las personas, la constitución de Montecristi lo prohíbe, a más de que las remuneraciones tienen carácter de inembargables :

Artículo 328.- (…) El pago de remuneraciones se dará en los plazos convenidos y no podrá ser disminuido ni descontado, salvo con autorización expresa de la persona trabajadora y de acuerdo con la ley.

La propuesta de ley, además indica que, estos dineros recaudados ilegalmente irán a un grupo de Iluminados particulares “Junta de notables” que manejan el dinero del pueblo que como tal pasa a ser parte del Estado, cosa que está prohibida como es que privados, manejen bienes y dinero público o del Estado.

Pero calculando los tiempos para que se ejecute la amenaza de la muerte cruzada, en un escenario positivo de no aprobación de la ley confiscatoria, siendo una ley de carácter económico urgente, ésta tiene un plazo para aprobar, reformar o negar de 30 días, una vez entregada con la negación o las reformas del caso, ésta merecerá la respuesta del gobierno. Si la respuesta del gobierno es la muerte cruzada, estaríamos en una acción completamente ilógica e infantil, ya que tendríamos elecciones después de 90 días, o sea más menos en Agosto del 2020 en plena Crisis Pospandemia y gastando unos 35 millones que no los tenemos en este momento.

Según se observa la idea del gobierno es aplicar la muerte cruzada, pero en las actuales circunstancias es más lógico y prudente que renuncie el Presidente, ya que tendría el mismo efecto, pero menos dañino para la población, evitando gastos innecesarios y conflictos electorales y gubernativos, a más de que ha sido expresado por su misma persona como comandante en jefe que es, el no estar en capacidad de afrontar la gobernabilidad en territorio frente a la problemática que nos aqueja, «Mi situación me impide salir a territorio, soy una persona de la tercera edad, con discapacidad física y con los problemas médicos que ello representa. Los médicos me han dicho que fácilmente podría contraer el coronavirus y que difícilmente podría superarlo», lo cual no le deseamos ni al señor presidente ni a persona alguna; en tal circunstancia siendo ésta una de las causales para ya no ejercer el cargo según el artículo constitucional 145. Numeral 4. y pudiéndose acoger al numeral 2 del mismo artículo para dejar voluntariamente el cargo.

Así el vicepresidente subiría como Presidente de manera constitucional, cambiaría a los ministros inservibles del gabinete actual, y de esta manera se podría tomar fotos como Presidente, ya que aparentaba que ese es su deseo de campaña anticipada.  Así nos olvidamos del fantasma de la muerte cruzada, cambiamos el escenario, volviendo a nuestra realidad: con nuestros muertos, con nuestra gente del día día,  sin trabajo, con educación rural y marginal sin computadoras, sin redes telefónicas, sin internet, sin energia eléctrica, sin comida, sin agua, apoyados hombro a hombro con nuestros héroes de la primera línea sin protección de bioseguridad, todos Resistiendo y sobreviviendo en resiliencia ante el real problema causado por la Pandemia COVID-2019, que junto a nuestros malos gobernantes está creado un Ecuador fantasma.

Fuente: Constitución de la República del Ecuador PDF. Lexis. com.ec

Mensaje del Presidente de la República del Ecuador

Publicado en Artículo de Opinión., DENUNCIA POPULAR.

EL EXAMEN SER BACHILLER – UN GRILLETE QUE IMPIDE ACCEDER A LA UNIVERSIDAD.

La famosa evaluación ser bachiller ha persistido con el presidente Lenin Moreno, pese a provenir del gobierno anterior, justifica su existencia indicando que esta prueba introducirá estudiantes de calidad en las universidades, pero al contrario está creando intimidación o bullying colectivo, colocando etiquetas estigmatizantes dirigidas a las y los estudiantes bachilleres; al mismo tiempo que redescubre la educación mal atendida en la ruralidad sin proponer cambios estructurales, sino más bien con ello separa del aprendizaje normativo universitario  quitando la posibilidad de estudiar a un alto número poblacional de sectores importantes de la productividad del país.

El examen ser bachiller va dirigido a los estudiantes del tercer año de bachillerato, los mismos que están obligados a realizar este examen, el cual en ponderación de calificación representa el 85% de su nota total final de grado, dejando un 15% para el puntaje de la nota de antecedentes académicos (nota de grado); a más de que esta nota (examen ser bachiller) le sirve para obtener un cupo para acceder a una Universidad Pública, si no realiza el examen o no logra la nota mínima, el estudiante se verá impedido de poder ingresar a una Universidad gratuita. Este examen que se aplica al principio del año 2016, según los gobiernos de turno que lo han aplicado, dicen que estos evalúan 5 dominios: matemático, social, lingüístico, científico y físico abstracto, realizando dicha prueba en un formulario de 160 preguntas, con un tiempo de culminación en 3 horas.

Al existir esta realidad y desde el punto de análisis científico, se han logrado reunir algunos criterios de especialistas que desde la academia a través de la Plataforma Social Piensa Ecuador, la misma que es dirigida por su promotor el Ph.D. Galo Cabanilla, quienes en base a investigación territorial ciudadana a nivel nacional, establecieron que una prioridad para la ciudadanía especialmente de las áreas rurales es rediseñar el examen ser bachiller, ya que esta prueba posee algunas falencias, entre ellas está impidiendo la posibilidad de que la Universidad sea asequible a todas y todos los estudiantes del país, especialmente de la ruralidad, inclusive se podría observar como un acto violatorio a la constitución Art. 26.- “La educación es un derecho de las personas a lo largo de su vida y un deber ineludible e inexcusable del Estado. Constituye un área prioritaria de la política pública y de la inversión estatal, garantía de la igualdad e inclusión social y condición indispensable para el buen vivir” Art.- 28.- (…) “La educación pública será universal y laica en todos sus niveles, y gratuita hasta el tercer nivel de educación superior inclusive». Esto lleva a observarse como una negativa de que los estudiantes no tengan el libre acceso a la educación gratuita de tercer nivel, ya que estarían supeditados a aprobar exámenes generales para el logro como bachilleres y mezclandolos o confundiendolos como que fuera un examen vocacional o de aptitud, pero se vislumbra en la realidad que en muchos de los casos nada tienen que ver con la carrera que desean seguir, ejemplo: La carrera de medicina nada tiene que ver con los 5 dominios que se presenta en el examen ser bachiller.

La propuesta de Piensa Ecuador, en donde se expone en primer término: que el examen ser bachiller sea exclusivamente válido para graduarse, y nada tenga que influir para el ingreso a las universidades; como segundo punto establece a cambio: exista una prueba de aptitud y un curso de admisión por carrera para ingresar a la Universidad, de esta manera no se verán afectados los estudiantes del examen que los cataloga como bachilleres, puesto que se entiende que un bachiller descrito como tal es apto para entrar a cualquier Universidad del Ecuador o del mundo; más este no es el problema ya que la ley orgánica de educación intercultural bilingüe establece la normativa de quienes pueden llegar a ser bachilleres y quienes no lo pueden ser. El problema en los estudiantes que desean seguir estudiando en la Universidad, radica en que no pueden acceder a un cupo, y luego de que acceden muchas de las veces los dirigen a carreras que ellos no son aptos, resultando un problema más la direccionalidad que los lleva a escoger la carrera a seguir, por esta razón la prueba de aptitud propuesta por Piensa Ecuador dirigirá al estudiante hacía la carrera que de manera segura seguirá, llevando a continuar un curso de admisión sobre la carrera escogida, logrando validar y preparar al estudiante sobre la marcha de manera segura, guiando su futuro profesional, y que en base a su vocación y aptitud se convierta en un verdadero desarrollador de productividad para el Ecuador. 

Presentada la propuesta de Galo Cabanilla, El gobierno nacional inmediatamente anunció reformar el examen “Ser Bachiller” para el año 2020, pero estas reformas cayeron en lirismos quedando en simples cambios intrascendentes como son: realizar una reducción de los 5 dominios a 4 quitando el de aptitud abstracta; por otra parte bajando el número de preguntas de 160 a 120 y el tiempo de duración del examen de 3 horas a 2 horas y medios (o sea 1 minuto 0,25 para cada pregunta) así como la ponderación de la nota de 85% a 60%, subiendo la nota de antecedentes académicos de 15% a 40%.

De esta manera persiste el problema, sin acoger a ciencia cierta la propuesta de Piensa Ecuador, la que resulta necesaria su aplicación y de trascendental importancia para el país.